Conocerme
Me convertí en oftalmólogo pediátrico porque el trabajo combina mi práctica e intereses quirúrgicos con una especialidad que me permite tener una relación continua con muchos de mis pacientes.
Por qué trato a los niños
Un oftalmólogo familiar, que diagnosticó enfermedades sistémicas en algunos de mis familiares, me inspiró a convertirme en médico. Esa atención y compasión especiales ayudaron a dar forma al trabajo de mi vida.
Cómo trato de marcar la diferencia
Hago todo lo posible para ayudar a mis pacientes a ver con claridad. Uno de mis momentos profesionales más orgullosos fue al principio de mi carrera. Había realizado una cirugía de cataratas en un niño y después de retirar los vendajes, lo vi mirar alrededor por primera vez. Me quitó el aliento.